Sábado. 16.12.2017 |

La presencia de mascotas domésticas está asociada con el 'Staphylococcus aureus' resistente a la meticilina

La presencia de mascotas domésticas está asociada con el 'Staphylococcus aureus' resistente a la meticilina

El uso de antibióticos en personas o mascotas y el uso de productos de limpieza desinfectantes con principios activos biocidas como la lejía, están asociados con la resistencia a múltiples fármacos en 'Staphylococcus aureus' resistente a la meticilina (SARM) en el hogar. Esta contaminación del ambiente doméstico puede contribuir a la reinfección de seres humanos y animales con SARM, y al posterior fracaso del tratamiento, según concluye una investigación que se publica este viernes en 'Applied and Environmental Microbiology', una revista de la Sociedad Americana de Microbiología.

La multirresistencia de SARM y la reinfección con SARM, apunta el autor correspondiente Jonathan Shahbazian, fue lo más importante en este estudio, que también mostró que, si se usaba en seres humanos o animales de compañía, el antibiótico clindamicina no estaba vinculado con el riesgo de bacterias resistentes a múltiples fármacos en el hogar.

El tratamiento con mupirocina, un antibiótico utilizado para tratar las infecciones de la piel y erradicar el SARM de los conductos nasales con el fin de prevenir su propagación mediante los estornudos, está débilmente asociado con la resistencia a la mupirocina en el ambiente doméstico. Eso "podría complicar los esfuerzos de descolonización que se basan en el uso de pomada nasal de mupirocina", dice Shahbazian, quien realizó el estudio mientras terminaba su máster en Salud Pública en la Escuela Bloomberg de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland, Estados Unidos.

Además, Shahbazian subraya que el cien por cien de los SARM aislados por los investigadores de los hogares rurales eran multirresistentes, lo que sugiere que vivir en una casa rural puede ser un factor de riesgo para la resistencia a múltiples fármacos. "También encontramos que la presencia de mascotas domésticas estaba asociada con SARM resistente a múltiples fármacos en el ambiente doméstico, mientras que la presencia de plagas no deseadas, como ratones o cucarachas, se asoció con cepas de SARM no resistentes a múltiples fármacos", detalla Shahbazian.

La contaminación ambiental del hogar con SARM contribuye a la recurrencia

En el estudio, los investigadores recogieron muestras de los ambientes domésticos y animales de compañía de los hogares inscritos en un gran ensayo controlado aleatorio, que tuvo lugar durante un periodo de 14 meses. Estos expertos analizaron si los esfuerzos de todo el hogar para erradicar SARM --incluyendo el uso diario de pomada nasal de mupirocina y lavado corporal con clorhexidina-- tuvieron éxito en la reducción de la recurrencia de SARM entre adultos y niños que habían sido previamente diagnosticados con SARM en la piel o tejido blando.

Los autores del trabajo repitieron el muestreo en 65 hogares tres meses después de que los residentes habían sido tratados por SARM, o, como control, después de haber recibido formación sobre SARM. "Basándonos en la evidencia, sospechamos fuertemente que la contaminación ambiental del hogar con SARM contribuye a la recurrencia", dice Shahbazian.

Los investigadores también sospechan que las presiones selectivas domésticas sobre el reservorio medioambiental de SARM en el hogar promueven la persistencia de cepas multirresistentes. "La hipótesis es que las personas infectadas o colonizadas y los animales de compañía dejan SARM en el entorno doméstico", que luego vuelve a infectar a los miembros de la familia.

Los científicos llegaron a la conclusión de que entender mejor qué causa SARM medioambiental de origen para convertirse en multirresistente y, por tanto, ser más difícil de tratar, podría ayudar a identificar qué hogares son más propensos a albergar SARM multirresistente, por lo que estos podrían ser posible centrarse en ellos para la erradicación del patógeno.

La presencia de mascotas domésticas está asociada con el 'Staphylococcus aureus' resistente a la meticilina