Martes. 23.01.2018 |

Profesionalizar, clave para avanzar en la eficacia y eficiencia del sistema

La profesionalización de los directivos de la salud y de la gestión sanitaria es el eje vertebral para que el sistema funcione y lo haga con garantía de resultados en salud y de eficiencia, asegura Joaquín Estévez, presidente de SEDISA, en el epílogo de la Actualización del Informe SEDISA 

Se presenta en el XX Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria, que arranca este miércoles en Sevilla 

Profesionalizar, clave para avanzar en la eficacia y eficiencia del sistema

Para el responsable del Comité de Profesionalización de SEDISA, Mariano Guerrero Fernández, las funciones y labor que ejercen los directivos de la salud son fundamentales para la calidad y la sostenibilidad del sistema, por lo que la dirección y gestión sanitaria constituyen una profesión basada en el compromiso inherente del servicio a la salud, de ser un buen profesional con conocimiento en el marco de una actitud pedagógica y la solidaridad con la salud de la población.

Por eso, tanto la calidad como la excelencia son imprescindibles. “No se trata de concesiones graciables o complacientes, sino valores que todos los gestores deben tener asumidos. De igual forma, tanto los centros y hospitales como los profesionales sanitarios tienen una responsabilidad social: los centros deben ser gobernados con transparencia absoluta y potenciar la seguridad del paciente y las buenas prácticas, por parte de todos”, asegura Mariano Guerrero Fernández en el citado documento.

Acreditación

Para lograr estos objetivos, se necesitan directivos de la salud profesionalizados, que accedan a sus cargos a través de evaluación de su formación acreditada y de su experiencia contrastada. Además, deberían ser contratados en vez de nombrados y evaluados teniendo en cuenta los objetivos establecidos. No hay que olvidar el desarrollo de su carrera profesional, prestando especial atención a la formación continuada.

En este sentido, es necesario que exista un baremo que reconozca la experiencia, donde se incluya el tiempo trabajado, el nivel de responsabilidad  y el tipo de hospital donde se ha trabajado. Así, SEDISA propone generar un procedimiento sencillo, con un modelo a valorar como guía, de forma que los comités evaluadores lo tengan en cuenta como una línea a seguir.

El informe se ha dividido fundamentalmente en dos grandes bloques. El primero se centra en la  evolución de los últimos tres años, el balance de la situación actual y una aproximación al “atlas” de la profesionalización desde el punto de vista de las comunidades autónomas, mientras que en el segundo se  definen las medidas prioritarias para la profesionalización y se describe el perfil del directivo de la salud, desde el punto de vista de la experiencia profesional, sus competencias y la formación. El punto de partida es el anterior informe de SEDISA, donde se recogía que los directivos sanitarios han de poseer unas competencias entendidas como el conjunto de conocimientos (saber), habilidades (saber hacer) y actitudes (querer hacer) que, aplicados en el desempeño de una determinada responsabilidad o aportación profesional (¿por qué lo hacemos?), permiten a una persona ser “competente” en la función que realiza.

Legislación

Desde la publicación del informe en 2013,  ha habido disposiciones legislativas y se  ha incluido la profesionalización de la gestión sanitaria en los programas políticos en las elecciones generales de noviembre de 2015. Además ha habido iniciativas en algunas comunidades autónomas y proyectos realizados por los directivos de Enfermería, donde destacan el Real Decreto de Troncalidad de 2014, que describe las Áreas de Capacitación Específicas, y el Real Decreto de 2015, que regula los Diplomas de Acreditación Avanzada. Así, el Partido Popular proponía profesionalizar la gestión sanitaria mediante el desarrollo de un área de capacitación específica, el Partido Socialista Obrero Español recogía la promoción de una Estrategia de Buen Gobierno y Gestión de las Organizaciones del Sistema Nacional de Salud que contribuya a mejorar la calidad y eficiencia de los centros, la rendición de cuentas y la transparencia, la participación democrática, la autonomía y la profesionalización de la gestión; Ciudadanos hacía hincapié en la selección de directivos profesionales elegidos por su formación y capacitación técnica y no por afinidades políticas.

Iniciativas autonómicas

Durante este tiempo, algunas comunidades autónomas han tomado medidas. Tal es el caso de Madrid, donde todos los grupos parlamentarios en la Asamblea de Madrid acordaron cambiar el actual sistema de nombramientos para la gestión de los centros asistenciales del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) y que incide en algunos puntos básicos como la profesionalización de la función directiva gestora, el refuerzo de las estructuras de asesoramiento, la participación profesional, la dotación de instrumentos para el buen gobierno y la buena gestión, entre otros. SEDISA ha participado en el debate técnico con el objetivo de avanzar en la profesionalización de la función directiva a través del desarrollo normativo específico dentro de un proyecto de cambio global en la estructura y funcionamiento del sistema sanitario público de Madrid.

En Andalucía también se han desarrollado iniciativas en este sentido, como es la Estrategia de Mejora de la Función Directiva, que pretende aprobar iniciativas reglamentarias relacionadas con todos los aspectos de la función directiva, desde la formación, mapas de competencias, procesos de selección y evaluación, códigos de buenas prácticas y relaciones contractuales, entre otros aspectos.

Despolitización

No hay que olvidar que la despolitización de la gestión y la transparencia deben ser un hecho, de forma que el perfil de directivo sanitario se establezca como el de un profesional de la gestión sanitaria, un cargo sometido a una evaluación objetiva basada en resultados asistenciales, económicos, de participación profesional y de liderazgo social, dentro de un código de buena gestión directiva. Así, la estandarización de un sistema de evaluación transparente es un camino a seguir, en el que se consideren objetivos y desarrollo de KPI (key performancer indicators) definidos previamente y de forma explícita en los contratos laborales. También es necesario que los profesionales de la gestión sanitaria tengan acreditada la Capacitación Específica Oficial o el Área de Conocimiento Específica para optar al acceso a los puestos directivos sanitarios, y conseguir una mayor separación entre los órganos gestores periféricos sanitarios y los órganos políticos centrales, de manera que haya una mayor independencia gestora y en la selección de directivos por las áreas y órganos periféricos. La formación continuada es otra de las necesidades que se plantean, junto con la incompatibilidad para ejercer a la vez puestos políticos y de gestión. En este contexto, SEDISA se puede posicionar como un órgano asesor o de participación independiente para tribunales en nombramientos de directivos.

Opinión de los expertos

Los expertos recuerdan que en líneas generales hay más profesionalización, en cuanto a experiencia en gestión, entre los profesionales de hospitales con respecto a Atención Primaria, pero sigue habiendo más hombres que mujeres, al menos entre los puestos de mayor responsabilidad, tal y como explica en el citado documento Dolores Acón Royo, directora Gerente del Hospital Universitario Son Espases, de Palma de Mallorca, y delegada Territorial de SEDISA en Islas Baleares.

Por su parte José Antonio Ávila Olivares, presidente del Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana (CECOVA), comenta que la preocupación actual por la profesionalización de los directivos de la salud ha propiciado un consenso mayoritario que se ha trasladado al debate público. “El reto es  conseguir un pacto de Estado para aquello que todos asienten de palabra”.

Las opiniones vienen de todos los agentes implicados en la salud. Así, Begoña Barragán García, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), recuerda que la profesionalización de los directivos de la salud solo puede afectar de forma positiva. Contar con gestores sanitarios profesionales que se preocupen de la gestión de forma independiente y aportar con su experiencia y conocimientos todo lo necesario para que la sanidad de nuestro país deje de estar mecida por los intereses de los políticos.

Carrera profesional

Jon Guajardo Remacha, vicepresidente segundo de la Junta Directiva de SEDISA, incide en la idea de la carrera profesional de directivos de la salud, de la que faltan muchos aspectos por conseguir, ya que los sueldos suelen ser bastante pobres para la responsabilidad que se asume y supone un riesgo para su trayectoria profesional, dado que puedes verte cesado por un cambio de gobierno, sin evaluación alguna. También comenta aspectos sobre las áreas de capacitación y dice que son clave, “teniendo en cuenta que todos necesitamos un mayor nivel de formación y actualizar nuestros conocimientos de forma continuada. Quizá las dos áreas en las que esto es más potente son la parte de planificación a medio y largo plazo, y la gestión de personas y liderazgo”.

Y es que el reto de la profesionalización, en opinión de Carmen Pantoja Zarza, directora gerente del Hospital Universitario Infanta Leonor y del Hospital Virgen de la Torre, de Madrid, es poner en práctica lo que se escribe tanto en la formación como en la selección y evaluación del directivo. “Conseguir trasladar el compromiso y normalizar la profesionalización en todas las comunidades autónomas por igual. En este reto de reconocimiento al directivo hay que ser valiente” .

Profesionalizar, clave para avanzar en la eficacia y eficiencia del sistema